Crónica del concieto de Travis en el Espacio Movistar de Barcelona
Travis al 100% en BCN
Travis aterrizaba anoche en Barcelona para ofrecernos en directo su último álbum: “The boy with no name”. La última entrega de los escoceses vuelve a esa particular habilidad para hacer un pop melódico, elegante y lleno de un sentimentalismo que se repite de manera exquisita en cada una de las letras de sus canciones.
Pasados unos minutos de las diez de la noche se apagaban todas las luces y aparecían de forma repentina tres focos de luz intensa que desde el escenario apuntaban al fondo de la carpa. El público miraba sorprendido de un lado a otro buscando al Sr. Healy entre los asistentes, fueron unos minutos de confusión hasta que desde uno de los laterales apareció la figura del líder con micrófono en mano y acercándose al escenario rodeado de seguridad.
Un salto al escenario, luces y allí estaba Travis al completo: el guitarrista Andy Dunlop, el bajista Dougie Payne, el batería Neil Primrose y el cantante y comporsitor Francis Healy. Saltos, sonrisas, guitarra en mano y el sonido de “Selfish Jean” ponía al público en acción. Un comienzo que sin duda recuerda al sonido del “Lust for life” de Iggy Pop y que ha sido el elegido por la banda como segundo single.
Healy y los suyos estaban pletóricos, se mostraban felices y durante todo el concierto dieron fe del buen rollo que existe entre ellos. Se dirigieron al público en varias ocasiones (con las disculpas previas de Francis ante el desconocimiento de la lengua), querían emoción, querían feeling con el público y consiguieron el feedback perfecto. El bajista Dougie Payne no paró de sonreír en el concierto y enviar miradas de complicidad a su colega Francis mientras, el guitarrista Andy Dunlop se atrevió a lanzarse sobre el público con guitarra incorporada y tocando un solo que nos puso a todos con los pelos de punta.
El setlist estuvo compuesto por dieciocho canciones, de las cuales sólo cinco formaban parte del nuevo disco (“Selfish Jean”, “Eyes Wide Open”, “My eyes”, “Closer” y “Battleships”), el resto de los temas hacían un repaso de los mejores éxitos de la banda en estos diez años de carrera (“Side”, “Turn”, “DriftwooD” ó el que fuera el primer lp de los escoceses: “All I wanna do is rock”).
Sin duda las canciones más tarareadas fueron el exitoso ”Sing”, Turn y un Flowers in the window con una particular puesta en escena.
Tras una hora y media de concierto los Travis pusieron la nota final con el tema ”Why does it always rain on me?” (”The Man Who”, 2000), y se despidieron de su público como entraron, con una sonrisa de oreja a oreja y con el lanzamiento al aire de la guitarra de Healy.
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