Mercury Rev, Dirty Three y The Decemberist en el Kafe Antzokia (Bilbao)
Hay bandas que son mejores que otras. Quiero decir, hay grupos normales, grupos buenos y grupos muy buenos. Los muy buenos son esos que parece que no son capaces de sonar mal en directo, que toquen lo que toquen saldrás del concierto más que satisfecho, aunque su último disco no llegue a la altura de sus primeros álbumes o estén de capa caída. Pero cuando además de ser uno de estos grupos con una trayectoria más que consolidada, su último disco es posiblemente el mejor de su carrera entonces la cosa es algo más que un muy buen concierto.
Pero no adelantemos acontecimientos. La gira Wintercase llegaba a su fin en Bilbao con las actuaciones de The Decemberists, Dirty Three y Mercury Rev.
The Decemberist
Presentando su útlimo disco "Picaresque" pudimos ver a The Decemberist una más que interesante banda que nos ofrecieron por espacio de algo má de tres cuartos de hora todo su repertorio de folk. Muy alegres a pesar de algún que otro problema técnico estos chicos arrancaron más de una sonrisa con sus coreografías y entusiasmo encima del escenario. Merecen ser seguidos de cerca.
Dirty Three
Cuando menos, arriesgada la propuesta de Dirty Three. Batería, acerada guitarra eléctrica y violín/mandolina distorsionados a más no poder. Temas instrumentales en los que los autralianos (de ese rincón del mundo siempre llegan propuestas orignales) dieron rienda suelta a la improvisación y a su dominio de los instrumentos. Tal vez resultaron muy ruidosos para algunos, pero lo cierto es que es toda una experiencia presenciar su directo.
Mercury Rev
Y por fin Mercury Rev, una de las bandas más indie más importantes del panorama actual y cuyo último disco "The Secret Migration" es sin duda uno de los mejores discos publicados en 2005. Comenzaron, tras una intro de casi 5 minutos, con "Empire", tema del más que notable "See you on the other side" (1995). La puesta en escena consistía en los 5 miembros de la banda, encabezados por Jonathan delante de una enorme sábana en la que se proyectaban imágenes. Continuaron con dos temas de su último álbum, "In a funny way" y "Black Forest". A estas alturas ya habían dejado claro que iban a sonar perfectos.
Continuaron cayendo temas de su último álbum ("My Love", "Wilderness" y "Vermillion") intercalados con viejos éxitos como "Tides of the moon", "Everlasting" y "Holes".
Durante todas ellas Jonathan ejerció de front-man de forma magistral, con gestos más cercanos a un juglar que a un cantante de rock. Acorde con su música y a la cuidada y lograda ambientación que conseguían gracias a las imágenes proyectadas a sus espaldas (una forma económica y sencilla de montar un espectáculo audiovisual sin tanto aspaviento que neceistan otros). Especialmente impresionante la facilidad con la que ejecuta sus falsetes, que suenan terriblemente sinceros, que paradoja.
"Diamonds" puso fin a la primera parte del concierto que se reanudó con la preciosa "Secret for a Song" y terminó con "Goddess on a highway".
Un concierto de los que no se van de la memoria y que siempre te dejan con la esperanza de que no tarden mucho tiempo en sacar en nuevo álbum, que sea tan bueno como este y que, por favor, por favor, que no se separen y que no pase nada y dentro de poco podamos disfrutar de nuevo con ellos.
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