Carlota Pereda se convirtió el jueves en la primera directora española que inaugura Sitges. Lo hizo con Found Alive, rodada en inglés y con Chloë Grace Moretz. El danés Nicolas Winding Refn presentó una película nacida de una experiencia cercana a la muerte, y el primer día de la 59.ª edición se llenó de monstruos clásicos: un Drácula en decadencia, el Wendigo y una serpiente amazónica.
En 58 ediciones, solo tres mujeres habían abierto el Festival de Sitges. Mary Harron lo hizo en 2000 con American Psycho. Tuvieron que pasar más de dos décadas hasta que llegó Ana Lily Amirpour, en 2021, con Mona Lisa y la luna de sangre, y el año pasado fue el turno de Julia Ducournau, Palma de Oro por Titane, con Alpha. Carlota Pereda es la cuarta de esa lista y la primera nacida en España.
No llegaba como desconocida. El público del Festival ya había visto Cerdita, cuyo corto ganó el Goya en 2019 y cuyo largo se llevó el Méliès de Oro en 2022, y La ermita, su película de fantasmas con Belén Rueda y raíces en el folclore vasco. Ante un auditorio del Hotel Meliá sin butacas libres, la directora explicó que fue en Sitges donde se enamoró del género.
Un thriller de los noventa escrito con psicólogas
Found Alive es el primer trabajo de Pereda fuera de España. Parte de The Edge of Normal, una novela de Carla Norton, escritora que venía del true crime, y su protagonista es Reeve LeClaire, una mujer que sobrevivió a un secuestro. Años después le piden que acompañe a una chica a la que acaban de liberar. Por lo que esta cuenta, Reeve deduce que el captor tiene a más víctimas y se lanza a buscarlas.
La directora no esconde de dónde viene la película: El silencio de los corderos es, dijo, «la referencia principal». Pero el guion se apoyó en relatos de víctimas reales y en el asesoramiento de psicólogas que trabajan con agresiones sexuales, con la intención expresa de evitar «la glamurización del psycho-killer». Para el papel protagonista pensó en Chloë Grace Moretz después de verla en La (des)educación de Cameron Post, un drama muy alejado del terror con el que se dio a conocer en Déjame entrar, Carrie o Suspiria.
En el escenario, Pereda habló de una «película compleja que ha sido una experiencia increíble» y dedicó unas palabras a Rita Noriega, que firma la fotografía: «la mejor amiga con la que llevo trabajando desde Cerdita».
Winding Refn, después de morir
Hace tres años, Nicolas Winding Refn estuvo «muerto durante veinte minutos». Lo contó en Cannes y lo repitió en Sitges. Cuando lo reanimaron, decidió que «tenía que empezar todo de nuevo» y que a partir de entonces solo haría «cosas que le lleguen de forma instintiva». De ahí sale Her Private Hell, con la que el director de Drive abrió la sección Sitges Collection.
Quien conozca Solo Dios perdona o The Neon Demon reconocerá los colores y la lentitud. La acción transcurre en un hotel de lujo donde varios huéspedes van de planta en planta sabiendo que hay un asesino suelto. Encabezan el reparto Sophie Thatcher, Charles Melton y Dougray Scott.
La música es de Pino Donaggio, y su presencia encaja bien en una edición que celebra el medio siglo de la Carrie de Brian De Palma, cuya banda sonora compuso él en 1976. El compositor y el cineasta danés se sientan hoy viernes a charlar en Sitges Industry.
Drácula, el Wendigo y una serpiente
El Drácula de La muerte de Drácula es un personaje caducado. Los Burnin’ Percebes, el dúo de Nando Martínez y Juan González, autores de El fantástico caso del Golem, se pasan al terror con una lectura del vampiro como símbolo de «poder, dominación y violencia» que ya no cabe en un mundo «que reclama nuevos referentes». La película inauguró Noves Visions. En el reparto están Laura Weissmahr, protagonista de Salve María; Javier Botet, que hace años asustó a medio mundo como la niña Medeiros de [•REC]; el cineasta David Pantaleón y el guionista Pol Cortecans.
Hammer, la productora británica que convirtió a Christopher Lee en Drácula a finales de los cincuenta, respalda Ithaqua, el título que abrió Panorama. Su director, el canadiense Casey Walker, mezcla el western con el mito del Wendigo, y pone frente a la criatura a Michael Pitt y Kevin Durand.
El tercer monstruo del día venía del Amazonas. En Boiúna, la leyenda del Amazonas, también en Sitges Collection, unos médicos en misión humanitaria tienen que sobrevivir a una serpiente enorme sacada de las leyendas indígenas. La dirige Mike P. Nelson, responsable del último Silent Night, Deadly Night, y la protagoniza Logan Marshall-Green, a quien en Sitges recuerdan por Upgrade.
Más difícil de clasificar es Chapter 51, con la que arrancó Órbita. El fotógrafo y director Tyler Shields sigue a un agente del FBI que persigue a un asesino en serie en Hollywood, y lo cuenta como una comedia que se mira a sí misma y juega a ratos con el falso documental. Actúan Colman Domingo y Abigail Breslin.
La gala
El primer galardón de la edición, el Industry Award, fue para David Gregory, director de Plague Town y cofundador de la distribuidora Severin Films. Hubo también un recuerdo para quienes han muerto en los últimos meses, entre ellos Tim Curry, Sam Neill, el japonés Tatsuya Nakadai, Samantha Eggar, Jack Taylor, los cineastas Josefina Molina y Gonzalo Suárez y el productor Julio Fernández.
Antes de Found Alive se proyectó Homing, un corto de Lizzie Atherton y Hansel Rodrigues sobre un extraño que aparece en el jardín de una casa inglesa. Lo produce el programa The Dream Makers, de CUPRA y la Fundació Sitges, con J. A. Bayona como productor ejecutivo y Daniel Brühl como padrino.
En la alfombra roja, además de Winding Refn y Botet, se vio a Rick Baker, el maquillador de Un hombre lobo americano en Londres, y a Bob Murawski, montador habitual de Sam Raimi y ganador del Óscar por En tierra hostil. El jurado de la Sección Oficial Fantàstic lo forman Giona Nazzaro (Locarno), Valeria Vegas, Alex Litvak, Merry Colomer y Andy Starke. Ángel Sala y Mònica Garcia Massagué condujeron la gala ante la alcaldesa Aurora Carbonell y la consejera de Cultura, Sònia Hernández, entre otras autoridades.
Antes de todo, los niños
La jornada había empezado por la mañana con unos 800 alumnos de primaria viendo Monstruosa Mia, de Verena Fels. Es una película alemana de animación, coproducida por el catalán Edmon Roch, sobre la única niña humana en un colegio de monstruos, basada en los libros de A. B. Saddlewick.

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