Creciendo en Argentina

0

Título: Infancia clandestina.
Director: Benjamín Ávila.
Guión: Marcelo Müller, Benjamín Ávila.
Intérpretes: Ernesto Alterio, Natalia Oreiro, César Troncoso, Teo Gutiérrez Moreno.
Duración: 110 min.
País: Argentina-España-Brasil.

En la Sección Horizontes Latinos del Zinemaldia se estrenó Infancia clandestina, primer largometraje del argentino Benjamín Ávila, avalada por el Premio Casa de América en Cine en Construcción 2011 en Donostia y presentada en la Quincena de Realizadores de Cannes.

El film, muy recomendable, está ambientado en la Argentina de los años 70 y relata, tomando como protagonista a un niño, cómo afecta a la vida de éste el hecho de que sus padres sean activistas contra la Dictadura argentina. Esto le llevará a tener que mentir, esconderse, sobrevivir, mientras lo único que él quiere es una cosa: seguir siendo un niño.

 

Juan, Ernesto, Córdoba, pollito, chango… Todos son la misma persona, dependiendo de quién pregunte y quién responda. Su nombre siempre fue Juan, luego Ernesto; los amigos lo llamaban Córdoba; su abuela, pollito; y su padre, chango. Todos ellos son parte del protagonista de esta historia; un niño, Juan, que emigra a Brasil para, años más tarde, volver a su país como Ernesto mediante pasaportes falsos.

La película refleja lo complicada que es una situación familiar como la que se presenta para el crecimiento del niño, constantemente en vilo, teniendo que esconderse en cuestión de segundos sin saber si esa será la última vez que vea a sus padres… Vemos la historia a través de sus ojos, por momentos en forma de cómic. El niño se ve obligado a madurar y hay escenas en las que sus padres precisamente se lo piden, argumentando que deje ya de ser un niño. ¿Pero qué es, sino eso mismo?

A pesar de la situación que vive el país, Ernesto sigue con su día a día como un niño más. Va a la escuela, juega con sus amigos, los invita a su fiesta de cumpleaños… Aunque en este caso no se trate de su verdadero cumpleaños y su abuela, contraria a la vida que lleva su hija, tenga que asistir al mismo escondida en la parte de atrás de una furgoneta. Eso no parece importar a Ernesto. Conoce a una chica en su escuela, de la que se enamora, y ella pasa a ser lo más importante para él; tanto que le propone dejarlo todo e irse a Brasil, donde ella siempre quiso ir, y Ernesto, entonces Juan, ya ha estado pero no puede decírselo. En ese momento las cosas se tuercen y se da cuenta de la forma en la que tiene que vivir su infancia, sin dejar ‘entrar’ a nadie para no correr riesgos.

Sobre el autor

Sin comentarios

Deja un comentario