El taiwanés Tsai Ming-Ling prolonga la travesía de su caminante por nuestros paisajes. Tras enamorarse de su trabajo y distribuir algunos e sus films, la productora Silvia Cruz convenció al director para rodar un nuevo episodio de esta serie en San Sebastián. Después de conocer algunas de sus localizaciones, éste, cayó cautivado por su belleza, sus contrastes, sus esculturas y el movimiento de sus gentes. Ese movimiento es que se refiere el título polvo “dust” que proviene de una idea budista que describe al ser humano como polvo flotando en todas partes.
La película, que compite en Zabaltegi, explora el paso del tiempo, a través del contraste entre el lento paso de su protagonista y el movimiento de la vida a su alrededor. El caminante recorre el encuadre en bellos y largos planos secuencia con la cámara fija, generando un efecto hipnótico en el espectador que contempla cada paso sin esperar nada más. La fotografía del asturiano afincado en San Sebastián, Adrián Cores, y el donostiarra Nestor Urbieta consigue capturar esa magia con su acierto al colocar la cámara y una fotografía tan natural como bella.
La película se completa con una exposición sobre el caminante que permanecerá en Tabakalera durante los próximos meses. Allí se podrá profundizar sobre esa búsqueda de la lentitud inspirada en un monje de la dinastía Tang, considerada la edad de Oro de la civilización china, que recorrió miles de kilometros en búsqueda de escrituras budistas. Personaje que ha dado lugar a estas 12 obras.

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